1. Graciliano Ramos fusiona la narración de los hechos con el análisis psicológico de los personajes, exponiendo su universo mental.
2. La construcción de la novela, que utiliza la técnica de diversas 'escenas', permite la lectura independiente de los capítulos. Varios episodios de la novela fueron publicados como cuentos y solo después reunidos en una sola obra.
3. La soledad a la que quedan expuestos los personajes, incapaces de comunicarse. 4. El pesimismo expresado en la visión del mundo del autor.
5. El estilo económico, de frases cortas, puntuación precisa, inexistencia de diálogos, parcimonia en el uso de adjetivos y periodos cortos caracterizan la sequedad del lenguaje adoptado por el autor.
6. El proceso de animalización por el que pasa el habitante del sertón, identificado con los animales, tiene un contrapunto en el proceso de humanización de la perra Baleia, solidaria, que comparte la caza con la familia.
Son 13 capítulos, a saber:
1º CAMBIO
En una larga travesía por el sertón castigado por la sequía, Fabiano, Sinhá Vitória, la perra Baleia, y los dos hijos de la pareja, el menor y el mayor, pasan por diversas privaciones. En un momento dado, el niño mayor se acuesta, cansado, y se niega a continuar la caminata: 'por el espíritu atribulado de Fabiano pasa la idea de abandonar al hijo', pero él decide cargarlo.
'Todavía la víspera eran seis vivientes', pero como el hambre apretaba, Sinhá Vitória había decidido sacrificar al loro para dar de comer a la familia.
Al llegar al patio de una granja abandonada, Fabiano busca señales de vida sin éxito, y decide hospedar allí a la familia, mientras Baleia caza un preá que entrega a Sinhá Vitória, quien lo prepara y reparte entre los suyos.
2º FABIANO
Persiguiendo una novilla, el habitante del sertón, acompañado por sus hijos y por Baleia, piensa en cómo se había arreglado. Había llegado a la granja en una situación miserable y ahora veía las cosas mejorar, los niños engordando, tendrían educación. 'Tú eres un hombre, Fabiano', exclama el vaquero hablándose a sí mismo.
Pero después de un momento, reflexiona mejor y concluye que no pasa de ser un 'cabrón ocupado en guardar las cosas de los demás'. A pesar de ser expulsado de la granja por el patrón, se hizo el desentendido y logró quedarse. 'Tú eres una bestia, Fabiano'.
Se había acostumbrado a la vida entre los animales. Montado, él y el caballo parecían un solo ser.
Su lenguaje, repleto de interjecciones guturales, era entendido por los animales, pero lo distanciaba de los hombres. Muy diferente de su Tomás da Bolandeira, hombre culto, tierno. ¿Pero de qué le había servido tanta cultura? Había sufrido más que todas las penurias de la sequía. Era necesario que los niños también se endurecieran, que se volvieran brutos para enfrentar hombres malos como el patrón blanco, que tanto lo maltrataba.
3º CADEIA
En la feria de la ciudad, donde había ido a buscar provisiones, Fabiano bebe algunas dosis de cachaza y, 'resuelto a conversar', es interpelado por un soldado amarillo que lo invita a la mesa de juego. Como este era la autoridad, Fabiano lo sigue y pierde, saliendo de la mesa indignado. El soldado va tras él y lo provoca, hasta que el habitante del sertón pierde la paciencia e insulta a la madre del soldado. Arrestado, pasa la noche en el calabozo, donde es apaleado.
4º SINHÁ VITÓRIA
Preparando el fuego dentro de la oscura camarinha de la granja, la esposa de Fabiano da una patada a Baleia, que se aleja. Se había despertado de mal humor. Se había quejado de nuevo de la cama de varas sobre la cual dormían. Necesitaban una cama de cuero, como la de su Tomás da Bolandeira, ahí sí, dormirían como gente. Pero por más recortes que intentaran en los gastos, la cama parecía un sueño lejano.
5º EL NIÑO MENOR
Viendo a su padre poniendo los arreos en la yegua, el niño menor piensa hacer algo notable. Al notar el viejo chivo en el corral intenta montarlo, pero es derribado. Humillado, piensa que ha de crecer, andar con machete en la vaina y fumar cigarros de paja como su padre.
6º EL NIÑO MAYOR
Sin saber el significado de la palabra infierno, el niño mayor pregunta a su madre, que responde evasivamente, hasta que, incomodada, golpea al niño. Saliendo, encuentra a Baleia e intenta contarle una historia, pero le faltan palabras. La perra intenta animarlo, pero el niño piensa que todos los lugares que conoce son buenos. ¿Cómo saber qué es el infierno?
Pero no siempre había sido así. Al mudarse, el mundo había sido malo.
7º INVIERNO
Reunidos alrededor del fuego, los padres intentan conversar, pero el diálogo es inconexo, frases sueltas, espaciadas, con repeticiones e incongruencias.
Los niños intentan discernir la figura del padre para intentar entenderlo por los gestos, pero la luz no es suficiente.
El invierno había traído las lluvias y, por el momento, Fabiano no se preocupaba por la sequía. No podía olvidar, sin embargo, el episodio humillante del soldado amarillo. Baleia, fastidiada por el ruido que hacía Fabiano intentando expresarse, no consigue dormir.
8º FIESTA
En una tarde de mucho calor, Fabiano y la familia, acompañados de Baleia, van a la ciudad para la misa de Navidad. Los trajes incomodan a los habitantes del sertón, y al llegar, la ciudad asusta a los niños.
En la iglesia, Fabiano recuerda el calabozo y tiene la misma sensación, además de que se siente inferior a los otros hombres.
9º BALEIA
Flaca, con hidrofobia, el pelo cayéndole, Baleia estaba a punto de morir, y Fabiano decide matarla. Los niños, desconfiados, son recogidos por Sinhá Vitória para la casa de la granja, gritando y pataleando. Baleia aún intenta esconderse detrás de un tronco, pero Fabiano consigue alcanzarla. Baleada, corriendo en tres patas, la perra huye, y al agonizar, anda en dos patas como gente. No podría morder a Fabiano. Había consumido toda su existencia en sumisión. En su agonía, Baleia sueña con un mundo repleto de preás.
10º CUENTAS
Al ajustar las cuentas con el patrón, Fabiano se ve endeudado. 'Pierde los estribos' y es despedido. Pero tras disculparse, el patrón se retracta. No le quedaba ni el derecho de reclamar. Se consume en odio. Odio al campo seco, al patrón, al soldado amarillo, al gobierno. Era su sino. No podía cambiar su sino. El destino de su familia era ese. Estaba en su sangre. Era como un perro: solo recibía los huesos. ¿Por qué los hombres ricos insistían en robarles los huesos?
11º EL SOLDADO AMARILLO
Persiguiendo una yegua por la caatinga, Fabiano encuentra al soldado amarillo que un año antes lo había humillado. Levanta el machete y percibe al soldado temblar ante el golpe, pero es incapaz de vengarse. La cobardía del soldado lo humilla más, porque lo remite a los recuerdos. ¿Entonces eso era el gobierno? ¿Un soldado amarillo desganado?
Guarda el machete, se quita el sombrero de cuero y, sumiso, le enseña el camino al soldado.
12º EL MUNDO CUBIERTO DE PLUMAS
La arribación [migración de aves] es señal de sequía próxima. Fabiano abate todas las aves que puede, intentando alejar la sequía y guardar provisiones, pero las aves son muchas. Recuerda a Baleia. ¿Habría hecho bien matando a la perra? Pero no podía exponer a los niños a la hidrofobia.
Aprehensivo, suspira pensando en el viaje próximo. Tendrá que huir. De las deudas, de la granja, de los recuerdos de Baleia y del soldado amarillo. ¿Podía reaccionar? No podía. Era un 'cabrón'. Había dormido en el calabozo, había aguantado el zinc en la espalda. Nunca dormiría en una cama, como gente.
13º FUGA
Como un esclavo fugitivo, Fabiano encabeza la nueva marcha de la familia de retirantes. Aún sin creerlo, mira la granja, que abandonada, recuerda un cementerio.
A pesar de la sequía, el habitante del sertón tiene esperanzas. Sinhá Vitória es fuerte, puede andar bastante. En el futuro, los hijos aprenderán a vaquear, vivirán en otro mundo, tendrán escuela, serán diferentes. 'Andaban hacia el sur, metidos en aquel sueño.



