Seleccione su idioma

Idioma, 语言, Language, भाषा

Esaú y Jacob, de Machado de Assis (Análisis - Resumen)
Más información sobre esta imagen, haciendo clic aquí.

Machado de Assis [1839 - 1908] fue uno de los escritores más geniales. Prolífico, produjo crónicas, poesía, cuentos, novelas, crítica y obras de teatro. Su estilo se caracteriza por la ironía, la digresión, el lenguaje y un profundo análisis psicológico, adentrándose en el alma humana y revelando sus rincones más oscuros y ocultos.

Se destacó principalmente como cuentista y novelista. Entre sus novelas más famosas se encuentran Memórias Póstumas de Brás Cubas, Quincas Borba, D. Casmurro. Entre los libros de cuentos, vale la pena mencionar Papéis Avulsos, Histórias sem Data, Várias Histórias y Relíquias da Casa Velha.

Destacando el magnífico trabajo del profesor Ubirajara Araújo Moreira del curso Milênio do Paraná, he aquí el resumen:

1. INTRODUCCIÓN

Publicado en 1904, Esaú y Jacob fue, en general, considerado una novela de menor importancia, si se compara con las tres novelas machadianas de la fase realista: Memórias Póstumas de Brás Cubas [1881], Quincas Borba [1891] y Dom Casmurro [1899].

Se creía que, en relación con estas, Machado de Assis habría suavizado su realismo en ella, haciéndolo menos explícito y contundente, atenuando su humor ácido y su mordaz crítica a la sociedad de su tiempo y al hombre burgués. Incluso se llegó a clasificarla como una simple 'novela de costumbres'...

Hoy, sin embargo, cada vez más se descarta esta visión simplista y ya se admite que Esaú y Jacob sea una de las novelas estéticamente más elaboradas de Machado de Assis y, posiblemente, la de más difícil comprensión e interpretación.

Vamos, entonces, a destacar algunos puntos cruciales de esta obra, procurando comprenderla un poco en su complejidad.

2. NARRADOR

La primera gran cuestión es exactamente esta: ¿quién es el narrador en Esaú y Jacob?
Machado de Assis, antes del primer capítulo, escribió una advertencia, en la que aclara que 'Cuando el Consejero Aires falleció, se encontraron en su escritorio siete cuadernos manuscritos [...]'.

Los seis primeros formaban un volumen, que se transformaría en la novela Memorial de Aires [que será publicada en 1908], y el séptimo, titulado Último, constituía una narrativa aparte, que él, Machado de Assis, estaba ahora publicando con otro título también propuesto por el propio Aires, cual sea: Esaú y Jacob.

Por lo tanto, Machado de Assis se consideraba solo un editor de la novela, cuyo verdadero autor/narrador sería el Consejero Aires. Debemos, sin embargo, recordar que esto no es más que una estrategia narrativa de Machado de Assis, ya que este diplomático jubilado es obviamente una criatura ficticia, es decir, un ser imaginario inventado por el escritor.

El Consejero Aires es también personaje de la historia, contada en Esaú y Jacob, cuya actuación comienza a partir del capítulo XI.

Sin embargo, aunque Aires es a la vez narrador y personaje, se observa que la narrativa no se cuenta en primera persona, como se esperaría en este caso.


A este respecto, es muy importante el capítulo XII, titulado 'Ese Aires', y que comienza así: 'Ese Aires que ahí aparece [referencia al cap. XI] conserva todavía ahora algunas de las virtudes de aquel tiempo, y casi ningún vicio. [...] No me detengo a describirlo.' Y a continuación, el narrador traza un preciso perfil físico y psicomoral del diplomático jubilado.

Ahora bien, ¿quién es este autor? Notamos entonces que la narrativa ha sido hecha [y será hecha toda] por un narrador externo a la historia, es decir, que no actúa como personaje, y que, aunque a veces usa la forma de la primera persona, se caracteriza como un típico narrador de tercera persona, omnisciente - es decir, que sabe todo sobre la vida externa e interna de los personajes y que, desde arriba, tiene la visión global de la sociedad y de la geografía en las cuales ellos se mueven.

¿Quién es este narrador? ¿Es el Consejero Aires, que se disfraza y se duplica, hablando de sí mismo en tercera persona, en un proceso de distanciamiento y pretensa objetividad? ¿O es el propio Machado de Assis que, editor ficticio, se apropia de la narrativa y se convierte en narrador, transformándose también en un ser ficticio - es decir, invención de sí mismo?

Muchos estudiosos consideran al Consejero Aires un alter ego de Machado de Assis, es decir, un doble suyo, un portavoz de sus opiniones, si no siempre, al menos en muchas situaciones.

En este caso, ¿no sería el narrador de Esaú y Jacob un tercer elemento, un híbrido, un narrador-síntesis que integra a Machado de Assis [autor real, implícito] y al Consejero Aires [autor ficticio y personaje]?

Vemos por ahí cuánto Machado de Assis problematizó uno de los elementos más importantes de la narrativa: el narrador. Este procedimiento constituye una novedad para su tiempo y se caracteriza como un rasgo de su modernidad.

A estas alturas es importante también observar que: 'La narrativa de la novela de Esaú y Jacob se somete a la visión del mundo del Consejero Aires. Los hechos hablan a través de su punto de vista. [...] Aires representa a alguien que irónicamente posee la verdad, o reflexiona sobre ella. Es su posición ideológica la que fundamenta la narrativa [...]. él es quien opina sobre la significación de la materia narrada, aunque no pueda aclarar todos los enigmas.'
[Dirce Cortes Riedel - ¿Una novela 'histórica'?]

3. ¿REALISMO?

Aunque Machado de Assis, después de la novela Memórias Póstumas de Brás Cubas, sea clasificado dentro del Realismo, la verdad es que se vuelve difícil e inadecuado confinar su obra en los límites estrictos de escuelas y movimientos literarios.

El argumento de Esaú y Jacob, por ejemplo, gira en torno a la permanente rivalidad entre los gemelos Pedro y Paulo. Ya comenzaron a pelear en el vientre materno y continúan desentendidos vida afuera. Pedro, más disimulado; Paulo, más agresivo. Pedro, conservador; Paulo, agitado.
Pedro, monárquico; Paulo, republicano [se crearán diversas situaciones en torno a esta polarización]; Pedro, médico, en Río de Janeiro; Paulo, abogado, en São Paulo; ambos elegidos diputados, pero por partidos contrarios...

Esta oposición sistemática solo se interrumpe dos veces por la tregua momentánea motivada por la muerte de las dos figuras femeninas que capitalizan el afecto de los gemelos: Flora [la indecisa amada de ambos] y Natividad [la madre].

Ahora bien, el lector pronto percibe cuánto de inverosímil, de artificial, de forzado incluso, existe en esta oposición sistemática entre los gemelos. El irrealismo de esta situación solo se compara al irrealismo de Flora, personaje etérea, vaga, sin otra sustancia que no sea vivenciar, en la indecisión, el conflicto del amor doble del que es objeto por parte de los gemelos. Conflicto e indecisión que, de cierto modo, llevarán a la muerte.

Verdad es que el propio narrador, a veces de forma ambigua, a veces de forma irónica, reconoce la inverosimilitud y el irrealismo de estas situaciones... Por lo tanto, no se trata de un realismo del tipo 'espejo fiel y exacto' de la vida real.
A pesar de ello, sin embargo, identificamos en la novela una dimensión realista en el sentido de que en ella ocurren momentos y escenas de forma verosímil, plausibles, representan [imitan] situaciones de la vida real, pareciendo, por lo tanto, una típica 'novela de costumbres'.

Un ejemplo convincente de esto podemos encontrarlo ya en el primer capítulo, cuya narración, descripción y diálogo nos presentan escenas caracterizadas por un vivo realismo.

La novela. Por lo tanto, oscila entre situaciones realistas, verosímiles, plausibles, y situaciones artificiales, inverosímiles - no pudiendo, pues, ser encuadrada dentro de un Realismo escrito.

4. ¿NOVELA POLÍTICA?

Es desde el punto de vista de la historia política, sin embargo, que la novela parece anclarse más sólidamente en el Realismo. Históricamente la narrativa se desarrolla en el período de transición del Imperio a la República, y este acontecimiento es referido diversas veces y bajo diversos aspectos.

Hay estudiosos que llegan incluso a considerar Esaú y Jacob una novela histórica o política, centrada exactamente en este conflicto: República X Imperio; conflicto del cual los gemelos serían simbólicamente la personificación.

En una perspectiva humorística y ácidamente irónica, el conflicto se resalta en el famoso episodio de la tablilla del Custodio [cap. XLIX, LXII y LXIII]. Dueño de la Confitería del Imperio, Custodio necesitó cambiar la tablilla que ya estaba muy vieja, mandando pintar una nueva. En ese medio tiempo, sin embargo, ocurrió el cambio de régimen, con la proclamación de la República.
Custodio sintió temor por el nombre de su confitería y creyó prudente cambiarlo. En la duda, fue entonces a consultar al Consejero Aires, con la esperanza de encontrar un nuevo nombre para su establecimiento, que no fuera políticamente comprometedor y al mismo tiempo le garantizara la fidelidad de la clientela.

El episodio tiene varios aspectos. La referencia irónica a la República, sin embargo, está principalmente en dos comentarios similares de Custodio ante las sugerencias de Aires. El primero es cuando el Consejero le propone cambiar el nombre a Confitería de la República, y él pondera: '- Se me ocurrió eso, de camino, pero también recuerdo que, si de aquí a uno o dos meses, hay una nueva
vuelta, me quedo en el punto en que estoy hoy, y pierdo otra vez el dinero.' Y el segundo comentario, al final del mismo capítulo LXIII, es cuando Aires sugiere Confitería del Custodio, y el comerciante considera: '- Sí, voy a pensar, Excelentísimo. Quizás convenga esperar uno o dos días, a ver en qué paran las modas [...].'

Se percibe, por ahí, la insinuación de que la República recién proclamada sería de poca seriedad y duración. Este punto de vista depreciativo, por cierto, aparece en otros momentos de la novela, reafirmando la conocida preferencia del ciudadano Machado de Assis por el Imperio. Varias veces el
escritor se manifestó a este respecto, opinando que, por razones históricas y culturales, el régimen imperial era el más adecuado a la realidad brasileña. Por otro lado, Machado de Assis también era consciente de que el Imperio presentaba grietas y se estaba desmoronando.

Flora, simbólicamente, personifica esta perplejidad: no puede quedarse solo con Pedro [Monarquía] ni solo con Paulo [República]. Su deseo es la fusión, la síntesis de lo mejor que hubiera en ambos: ¡ideal irrealizable!

La no-conciliación de los gemelos representaría, entonces, la imposibilidad de llegar a un régimen político ideal, lo que, en esta obra, explica el ya tan comentado pesimismo y escepticismo machadiano.

5. INTERTEXTUALIDAD Y POLIFONÍA

El texto literario se realiza como un espacio en el cual se cruzan diversas lenguajes, variadas voces, diferentes discursos. El procedimiento por el cual se establece este múltiple diálogo es la intertextualidad. Ahora bien, las voces que se cruzan en este espacio intertextual son voces diferentes y a veces opuestas - caracterizando por lo tanto el fenómeno de la polifonía.

La novela Esaú y Jacob es rica en estos dos procedimientos. Sirva de modelo el capítulo I. Natividad y su hermana Perpétua suben el Morro do Castelo para consultar a Bárbara, la cabocla vidente. Esta motivación y la escena de la entrevista con la adivina caracterizan el discurso mítico, la esfera de la religiosidad y la creencia. En este caso, relacionado a un contexto popular. Pero el narrador hace referencia a Esquilo, considerado el creador de la tragedia griega, a su obra Las Euménides y al personaje Pitia, sacerdotisa del templo de Apolo que pronunciaba oráculos.
Tenemos aquí nuevamente el discurso mítico, solo que ahora en el contexto de la antigüedad clásica, ambientado en la sofisticada Grecia.

La referencia al teatro, a su vez, remite a otro lenguaje, y tenemos entonces la voz narrativa de la novela dialogando con la voz del personaje teatral.

Obsérvese, además, que durante la consulta, afuera el padre de la adivina tocaba la viola y canturreaba 'una cantiga del sertón del Norte' - por lo tanto, otra voz / otro discurso se cruzando con los demás: la música y la poesía del sertón.

Y así encontraremos a lo largo de la novela innumerables referencias, alusiones, citas [inclusive en francés y latín], situaciones... - relacionadas con la Biblia, con personajes famosos del mundo de la política, de la literatura, del teatro, de la filosofía, de la mitología.

Es bueno resaltar que uno de los procedimientos intertextuales más curiosos es el hecho de que, con cierta frecuencia, el narrador transcribe fragmentos de la novela Memorial de Aires - una especie de diario del diplomático jubilado, ¡y que aún no había sido publicado!

6. LENGUAJE Y LUDISMO

El lenguaje es un procedimiento por el cual el narrador, en ciertos momentos, interrumpe el flujo narrativo para hacer reflexiones y comentarios sobre la propia narrativa, sobre el acto de narrar, la técnica, el estilo, la construcción del argumento de los personajes, etc. Es decir, el acto de escribir se convierte en objeto de análisis de la propia escritura.

La Advertencia que Machado de Assis colocó ya antes del primer capítulo tiene ese carácter lingüístico, pues se trata de un 'aclaración' sobre uno de los elementos clave de la narrativa: el autor [ficticio] de la historia.

Hay varias estrategias a través de las cuales este procedimiento se realiza a lo largo de la obra. La más evidente, conocida por todos los que leen a Machado de Assis, es el capítulo XXVII - De una reflexión intempestiva, en el que el narrador finge enojarse contra el posible comentario de una lectora, que estaría queriendo adelantarse a los hechos. El narrador es explícito: 'Francamente, yo no
me gusta de gente que venga adivinando y componiendo un libro que está siendo escrito con método.'

El capítulo XII - La epígrafe es, a este respecto, uno de los más elucidador. El proceso de elaboración y desarrollo de la novela se compara al desarrollo de una partida de ajedrez, durante la cual, 'por una ley de solidaridad', el lector y los propios personajes colaboran con el autor / narrador [el ajedrecista].

Ya al final de la novela, la metáfora lingüística usada es la del viaje - el recorrido de la escritura y de la lectura se compara al transcurso de un viaje.

Observar que en los dos casos queda también evidenciado el carácter lúdico de la escritura y de la lectura: es como si fuera un juego, una broma, una diversión, un ocio.

7. CONCLUSIÓN

Como se habrá podido percibir, la novela Esaú y Jacob, más allá de su aparente simplicidad, es en realidad una obra compleja, que comporta diferentes ángulos.

Aquí destacamos algunos aspectos fundamentales de esta narrativa, pero habría otros también interesantes, como: el lenguaje machadiano, la cuestión de su estilo; el nivel mítico y simbólico, involucrando personajes y situaciones [por ejemplo, la simbología de ciertos nombres:
Natividad, Flora...]; las relaciones de esta novela con la novela Memorial de Aires; la tematización del dualismo y la ambigüedad.

Lo importante es superar la visión simplista de que Esaú y Jacob sería una obra menor de Machado de Assis, y rescatar su valor artístico-literario.

Machado de Assis [1839 - 1908] foi um dos mais geniais escritores. Prolífico, produziu crônica, poesia, contos, romances, crítica e peças de teatro. Seu estilo é marcado pela ironia, pela digressão, linguagem e profunda análise psicológica, mergulahndo na alma humana e revelando seus cantos mais escuros e ocultos.

Destacou-se principalmente como contista e romancista. Entre seus mais famosos romances destacamos Memórias Póstumas de Brás Cubas, Quincas Borba, D. Casmurro. Entre os livros de contos, vale citar Papéis Avulsos, Histórias sem Data, Várias Histórias e Relíquias da Casa Velha.

Destacando o magnífico trabalho do professor Ubirajara Araújo Moreira do curso Milênio do Paraná, eis o resumo:

1.INTRODUÇÃO

Publicado em 1904, Esaú e Jacó foi de modo geral considerado um romance de menor importância, se comparado aos três romances machadianos da fase realista: Memórias Póstumas de Brás Cubas [1881], Quincas Borba [1891] e Dom Casmurro [1899].

Julgava-se que em relação a estes, Machado de Assis nele teria suavizado seu realismo, tornando-o menos explícito e contundente, abrandando seu humor ácido e sua crítica mordaz à sociedade de seu tempo e ao homem burguês. Chegou-se mesmo a classifica-lo como um simples 'romance de costumes'...

Hoje, porém, cada vez mais se descarta essa visão simplista e já se admite que Esaú e Jacó seja um dos romances esteticamente mais elaborados de Machado de Assis e, possivelmente, o de mais difícil compreensão e interpretação.

Vamos, então, destacar alguns pontos cruciais dessa obra, procurando compreendê-la um pouco em sua complexidade.

2. NARRADOR

A primeira grande questão é exatamente esta: quem é o narrador em Esaú e Jacó?
Machado de Assis, antes do primeiro capítulo, escreveu uma advertência, na qual esclareça que 'Quando o Conselheiro Aires faleceu, acharam-se-lhe na secretária sete cadernos manuscritos [...].'

Os seis primeiros formavam um volume, que se transformaria no romance Memorial de Aires [que será publicado em 1908], e o sétimo, intitulado Último, constituía uma narrativa à parte, que ele, Machado de Assis, estava agora publicando com outro título também proposto pelo próprio Aires, qual seja: Esaú e Jacó.

Portanto, Machado de Assis considerava-se apenas um editor do romance, cujo verdadeiro autor / narrador seria o Conselheiro Aires. Devemos, porém, nos lembrar que isto nada mais é do que uma estratégia narrativa de Machado de Assis, já que esse diplomata aposentado é obviamente uma criatura ficcional, ou seja, um ser imaginário inventado pelo escritor.

O Conselheiro Aires é também personagem de história, contada em Esaú e Jacó, cuja a atuação começa a partir do capítulo XI.

No entanto, embora Aires seja ao mesmo tempo narrador e personagem, observa-se que a narrativa não é contada em primeira pessoa, como seria de se esperar nesse caso.


A esse respeito é muito importante o capítulo XII, intitulado'Esse Aires', e que inicia assim: 'Esse Aires que aí aparece [referência ao cap. XI] conserva ainda agora algumas das virtudes daquele tempo, e quase nenhum vício. [...] Não me demoro em descreve-lo.' E a seguir o narrador traça um preciso perfil físico e psicomoral do diplomata aposentado.

Ora, quem é esse autor? Notamos então que a narrativa vem sendo feita [e será toda feita] por um narrador externo à história, ou seja, que não atua como personagem, e que, embora usando às vezes a forma da primeira pessoa, caracteriza-se como um típico narrador de terceira pessoa, onisciente - ou seja, que sabe tudo sobre a vida externa e interna das personagens e que, de cima, tem a visão global da sociedade e da geografia nas quais eles se movem.

Quem é esse narrador? É o Conselheiro Aires, que se disfarça e se duplica, falando de si mesmo em terceira pessoa, num processo de distanciamento e pretensa objetividade? Ou é o próprio Machado de Assis que, editor fictício, apropria-se da narrativa e torna-se narrador, transformando-se também num ser ficcional - ou seja, invenção de si mesmo?

Muitos estudiosos consideram o Conselheiro Aires um alter-ego de Machado de Assis, isto é , um seu dublê, um porta-voz de suas opiniões, senão sempre, ao menos em muitas situações.

Nesse caso, o narrador de Esaú e Jacó não seria um terceiro elemento, um híbrido, um narrador - síntese que integra Machado de Assis [autor real, implícito] e o Conselheiro Aires [autor fictício e personagem]?

Vemos por aí o quanto Machado de Assis problematizou um dos elementos mais importantes da narrativa: o narrador. Esse procedimento constitui uma novidade para seu tempo e caracteriza-se como um traço de sua modernidade.

A esta altura é importante também observar que: 'A narrativa do romance de Esaú e Jacó se submete à visão de mundo do Conselheiro Aires. Os fatos falam através do seu ponto de vista. [...] Aires representa alguém que ironicamente possui a verdade, ou sobre ela reflete. É a sua posição ideológica que fundamenta a narrativa [...]. ele é quem opina sobre a significação da matéria narrada, mesmo que não possa esclarecer todos os enigmas.'
[Dirce Cortes Riedel - Um romance 'histórico'?]

3. REALISMO?

Embora Machado de Assis, após o romance Memórias Póstumas de Brás Cubas, seja classificado dentro do Realismo, a verdade é que se torna difícil e inadequado confinar sua obra nos limites estritos de escolas e movimentos literários.

O enredo de Esaú e Jacó, por exemplo, gira ao redor da permanente rivalidade entre os gêmeos Pedro a Paulo. Já começaram brigando no ventre materno e continuam se desentendendo vida afora. Pedro, mais dissimulado; Paulo, mais agressivo. Pedro, conservador; Paulo, agitado.
Pedro, monarquista; Paulo, republicano [variadas situações serão criadas ao redor dessa polarização]; Pedro, médico, no Rio de Janeiro; Paulo, advogado, em São Paulo; ambos eleitos deputados, mas por partidos contrários...

Essa oposição sistemática só é interrompida duas vezes pela trégua momentânea motivada pela morte das duas figuras femininas que capitalizam o afeto dos gêmeos: Flora [a indecisa amada dos ambos] e Natividade [a mãe].

Ora, o leito logo percebe o quanto de inverossímil, de artificial, de forçado mesmo, existe nessa oposição sistemática entre os gêmeos. O irrealismo dessa situação só se compara ao irrealismo de Flora, personagem estérea, vaga, sem outra substância que não seja vivenciar, na indecisão, o conflito do amor duplo de que é alvo por parte dos gêmeos. Conflito e indecisão que, de certo modo, levarão à morte.

Verdade que o próprio narrador, às vezes de forma ambígua, às vezes de forma irônica, reconhece a inverossimilhança e o irrealismo dessas situações... Portanto, não se trata de um realismo do tipo 'espelho fiel e exato' da vida real.
Apesar disso, porém, identificamos no romance uma dimensão realista no sentido de que nele ocorre momentos e cenas de forma verossímil, plausíveis, representam [imitam] situações da vida real, parecendo, portanto, um típico 'romance de costumes'.

Exemplo convincente disso nós podemos encontrar logo no primeiro capítulo, cuja a narração, descrição e diálogo nos apresentam cenas caracterizadas pó um vivo realismo.

O romance. Portanto, oscila entre situações realistas, verossímeis, plausíveis, e situações artificiais, inverossímeis - não podendo, pois, ser enquadrado dentro de um Realismo escrito.

4. ROMANCE POLÍTICO?

É do ponto de vista da história política, no entanto, que o romance parece ancorar-se mais solidamente no Realismo. Historicamente a narrativa se passa no período da transição do Império para a República, e esse acontecimento é referido diversas vezes e sob diversos aspectos.

Há estudiosos que chegam mesmo a considerar Esaú e Jacó um romance histórico ou político, centrado exatamente nesse conflito: República X Império; conflito do qual os gêmeos seriam simbolicamente a personificação.

Numa perspectiva bem-humorada e acidamente irônica, o conflito é salientado no famoso episódio da tabuleta do Custódio [cap. XLIX, LXII e LXIII]. Dono da Confeitaria do Império, Custódio precisou trocar a tabuleta que já estava bem velha, mandando pintar uma nova. Nesse meio tempo, porém, aconteceu a mudança de regime, com a proclamação da República.
Custódio ficou temeroso do nome de sua confeitaria e achou prudente mudá-lo. Na dúvida, foi então consultar o Conselheiro Aires, na esperança de encontrar um novo nome para seu estabelecimento, o qual não fosse politicamente comprometedor e ao mesmo tempo lhe garantisse a fidelidade da freguesia.

O episódio tem vários aspectos. A referência irônica à República, porém, está principalmente em dois comentários similares de Custódio diante das sugestões de Aires. O primeiro é quando o Conselheiro lhe propõe trocar o nome para Confeitaria da República, e ele pondera: '- Lembrou-me isso, em caminho, mas também me lembro que, se daqui a um ou dois meses, houver nova
reviravolta, fico no ponto em que estou hoje, e perco outra vez o dinheiro.' E o segundo comentário, ao final do mesmo capítulo LXIII, é quando Aires então sugere Confeitaria do Custódio, e o comerciante considera: '- Sim, vou pensar, Excelentíssimo. Talvez convenha esperar um ou dois dias, a ver em que param as modas [...].'

Percebe-se, por aí, a insinuação de que seria de pouca seriedade e duração a República recém-proclamada. Esse ponto de vista depreciativo, aliás, aparece em outros momentos do romance, reafirmando a conhecida preferência do cidadão Machado de Assis pelo Império. Várias vezes o
escritor se manifestou a esse respeito, opinando que, por razões históricas e culturais, o regime imperial era o mais adequado à realidade brasileira. Por outro lado, Machado de Assis também tinha consciência de que o Império apresentava rachaduras e estava se desmoronando.

Flora, simbolicamente, personifica essa perplexidade: não pode ficar só com Pedro [Monarquia] nem só com Paulo [República]. Seu desejo é a fusão, a síntese do que de melhor houvesse nos dois: ideal irrealizável !

A não-conciliação dos gêmeos representaria, então, a impossibilidade de se chegar a um regime político ideal, o que, nessa obra, explica o já tão comentado pessimismo e ceticismo machadiano.

5. INTERTEXTUALIDADE E POLIFONIA

O texto literário realiza-se como um espaço no qual se cruzam diversas linguagens, variadas vozes, diferentes discursos. O procedimento pelo qual se estabelece esse múltiplo diálogo é a intertextualidade. Ora, as vozes que se cruzam nesse espaço intertextual são vozes diferentes e às vezes opostas - caracterizando-se portanto o fenômeno da polifonia.

O romance Esaú e Jacó é rico nesses dois procedimentos. Sirva de modelo o capítulo I. Natividade e sua irmã Perpétua sobem o Morro do Castelo para consultar Bárbara, a cabocla vidente. Essa motivação e a cena da entrevista com a adivinha caracterizam o discurso mítico, a esfera da religiosidade e da crendice. Nesse caso, relacionado a um contexto popular. Mas o narrador faz referência a Ésquilo, considerado o criador da tragédia grega, a sua peça As eumênides e à personagem Pítia, sacerdotisa do templo de Apolo que pronunciava oráculos.
Temos aqui novamente o discurso mítico, só que agora no contexto da antiguidade clássica, ambientado na sofisticada Grécia.

A referência ao teatro, por sua vez, remete a uma outra linguagem, e temos então a voz narrativa do romance dialogando com a voz da personagem teatral.

Observe-se, ainda, que durante a consulta, lá fora o pai da advinha tocava viola e cantarolava 'uma cantiga do sertão do Norte' - portanto, outra voz / outro discurso se cruzando com os demais: a música e a poesia sertaneja.

E assim vamos encontrar ao longo do romance inúmeras referências, alusões, citações [inclusive em francês e latim], situações... - relacionadas com a Bíblia, com personagens famosos do mundo da política, da literatura, do teatro, da filosofia, da mitologia.

É bom salientar que um dos procedimentos intertextuais mais curiosos é o fato de, com certa freqüência, o narrador transcreve trechos do romance Memorial de Aires - uma espécie de diário do diplomata aposentado, e que ainda não havia sido publicado!

6. LINGUAGEM E LUDISMO

A linguagem é um procedimento pelo qual o narrador, em certos momentos, interrompe o fluxo narrativo para fazer reflexões e comentários sobre a própria narrativa, sobre o ato de narrar, a técnica, o estilo, a construção do enredo das personagens, etc. Ou seja, o ato de escrever torna-se objetivo de análise de própria escrita.

A Advertência que Machado de Assis colocou já antes do primeiro capítulo tem esse caráter lingüística, pois se trata de um 'esclarecimento' sobre um dos elementos-chave da narrativa: o autor [fictício] da história.

Há várias estratégias através das quais esse procedimento se realiza ao longo da obra. A mais evidente, conhecida por todos os que lêem Machado de Assis, é o capítulo XXVII - De uma reflexão intempestiva, em que o narrador finge zangar-se contra o possível comentário de uma leitora, que estaria querendo adiantar-se aos fatos. O narrador é explícito: 'Francamente, eu não
gosto de gente que venha adivinhando e compondo um livro que está sendo escrito com método.'

O capítulo XII - A epígrafe é, a esse respeito, um dos mais elucidativos. O processo de elaboração e desenvolvimento do romance é comparado ao desenrolar de uma partida de xadrez, durante o qual, 'por uma lei de solidariedade', o leitor e os próprios personagens colaboram com o autor / narrador [o enxadrista].

Já no final do romance, a metáfora lingüística usada é a da viagem - o percurso da escrita e da leitura se compara ao transcorrer de uma viagem.

Observar que nos dois casos fica também evidenciado o caráter lúdico da escrita e da leitura: é como se fosse um jogo, uma brincadeira, uma diversão, um lazer.

7. CONCLUSÃO

Como deu para perceber, o romance Esaú e Jacó, para alem de sua aparente simplicidade, é na verdade uma obra complexa, que comporta diferentes ângulos.

Aqui nós destacamos alguns aspectos fundamentais dessa narrativa, mas haveria outros também interessantes, como: a linguagem machadiana, a questão do seu estilo; o nível mítico e simbólico, envolvendo personagens e situações [pó exemplo, a simbologia de certos nomes:
Natividade, Flora...]; as relações desse romance com o romance Memorial de Aires; a tematização do dualismo e da ambigüidade.

O importante é superar a visão simplista de que Esaú e Jacó seria uma obra menor de Machado de Assis, e resgatar seu valor artístico-literário.

Deixe seu comentário - Leave a comment - Deja tu comentario - 发表评论 - अपनी टिप्पणी छोड़ें

O editor não se responsabiliza pelos comentários registrados aqui., El editor no se hace responsable de los comentarios registrados aquí., The editor is not responsible for the comments registered here., 编辑不对此处记录的评论负责。, संपादक यहाँ दर्ज की गई टिप्पणियों के लिए जिम्मेदार नहीं है।

Número de celular e e-mail não irão aparecer na internet, El número de móvil y el correo electrónico no aparecerán en internet, Mobile number and email will not appear on the internet, 手机号码和电子邮箱不会出现在互联网上, मोबाइल नंबर और ईमेल इंटरनेट पर दिखाई नहीं देंगे.

Seja o primeiro a escrever um comentário.